Mi aventura en el mundo tech arrancó en el colegio cuando me topé con la programación por primera vez. Lo que empezó como simple curiosidad se transformó en una verdadera pasión cuando entendí que con código podía resolver problemas y crear cosas nuevas.
Di mis primeros pasos de forma independiente, aprendiendo Visual Basic a partir de un libro que encontré en línea. La emoción de ver mi primer programa funcionar — ver algo que creé cobrar vida en la pantalla — fue una experiencia que me convenció de que este era el camino que quería seguir.
Desde entonces, he seguido ampliando mis habilidades en varios lenguajes y frameworks, siempre impulsado por esa misma curiosidad y emoción que despertó mi interés hace años. El panorama tecnológico ha cambiado drásticamente, pero mi entusiasmo por aprender y crear se ha mantenido constante.